Habló Mariana de Almeida antes de ir a Qatar

Fue jueza asistente en la Libertadores y ahora lo será en el Mundial de ClubesMariana de Almeida y su visión de las metas del arbitraje femenino: “Ojalá en Qatar 2022 haya alguna chica”.

En septiembre de 2020, se había convertido en la primera mujer en ser jueza de línea en una Libertadores masculina (Racing-Nacional, por la fase de grupos). Ahora, es pionera de una terna sudamericana femenina en un certamen masculino, junto a la árbitra brasileña Edina Alves Batista y la asistente Neuza Back, también de Brasil. “

Fue una hermosa sorpresa, no me lo imaginaba… Las conozco, porque estuve con ellas en el Mundial femenino de Francia y en otros torneos. Con Neuza, la otra asistente, ya habíamos estado en Río 2016, trabajamos juntas también en torneos Conmebol, muy feliz de compartir con ellas también”, le cuenta a Olé. En Qatar, del 1° al 11 de febrero serán las únicas tres mujeres sobre un grupo de siete jueces, 12 asistentes y otros siete de VAR.

Es un sueño que ni siquiera me lo podría haber puesto como sueño. Un desafío muy grande que tenemos por delante. La competencia FIFA más importante, después de un Mundial. Es una responsabilidad alta que tenemos pero sé que si estamos ahí es porque tenemos las condiciones y la capacidad. Estoy muy confiada del equipo con el que vamos y que vamos a hacer muy bien las cosas.

-De la imagen que ustedes den, ¿se abrirán puertas para las que vengan atrás?

¡Seguro! En 2020 también nos tocó estar con Daiana Milone en Copa Libertadores. La primera designación fue de emergencia, por los compañeros brasileños que se habían contagiado de Covid en la Argentina, y de un día para el otro tuvimos que salir al campo de juego y estar en un partido de Copa Libertadores masculina, una de las competencias más importantes de nuestra región. Estuvimos a la altura y lo hicimos bien, sin ningún problema de los equipos ni de nosotras. La Comisión de árbitros de la Conmebol, con Wilson Seneme, confió 100%, por eso nos llamó. Y de ahí en más vinieron partidos de Sudamericana, con designación directa, no solo nosotras dos, sino a dos chicas más: Mónica Moya de Ecuador y Neuza, que estuvo conmigo en Uruguay: ella hizo el partido de Peñarol-Vélez. Es abrir las puertas para un montón de compañeras y ojalá para muchas más. Este es el puntapié inicial.

-¿Y con qué más se puede soñar si esto sale bien?

No sé, je… Con todo lo que venga, voy a estar siempre feliz, cada designación que me toca, de la categoría que fuera, la disfruto, porque es lo que hago, lo que amo y lo que elegí para mi vida. El arbitraje para mí es todo. Disfruto cada partido que me toca en el torneo local de fútbol masculino, que también fue un antes y un después en mi carrera al debutar en 2017 en el torneo de Primera División. No imaginábamos que podíamos acceder. Y sin embargo pudimos, y nos estamos manteniendo en el tiempo, por supuesto con mucho apoyo de Chiqui Tapia, que está súper abierto y confía en nosotras. Y obviamente apoyadas por Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje, que nos integra y nos participa a nosotras como a todos y estoy evaluada e involucrada igual que mis compañeros, sin ningún tipo de diferencia. Así que… Soñar se puede soñar siempre en grande. Después, que se cumpla, hay que esperar. Ojalá en Qatar 2022 tengamos alguna chica, aunque sea una compañera que esté. Sería el sueño máximo para todas, no sólo en lo personal, sino en mi rol de árbitra para mis compañeras.

En 2019, una jueza francesa, Stéphanie Frappart, dirigió al final de la Supercopa de Europa. ¿Cómo lo tomaste en ese momento? Hoy vos sos protagonista de esa noticia.

Fue un festejo y una victoria para todo el género en sí. Yo había estado con ella en Francia, dirigió la final. Yo trabajé en la final como AVAR 2, fui protagonista de ese partido, y ella era la árbitra principal de la final. Súper feliz. Las tres mismas chicas que dirigieron la final de Francia hicieron la final de la Supercopa. Es una victoria. Esto es capacidad, trabajo, dedicación, sacrificio… No es regalo. Porque venimos trabajando hace un montón de años. Así que, a celebrar. Mismo Frappart tuvo designaciones durante la pandemia en la Europa League y en Champions. Son pequeños pasos y logros que se van alcanzando y es pura disciplina. Muy feliz por ella también. Y acá estamos.

-¿El VAR vino a solucionarle la vida al árbitro o a complicársela?

Ni a solucionar ni a complicársela; a complementar. Dentro de la cuaterna arbitral, ahora se suma una dupla más. Somos todos parte de los miembros arbitrales que tenemos que conducir el partido. En ese sentido, soy muy abierta a la inclusión de la tecnología y viene a complementar en situaciones puntuales. Hay un protocolo que hay que cumplir y a veces hay situaciones que en el campo de juego no pueden ser advertidas. Entonces ahí el VAR es donde se complementa y colabora con el árbitro. El árbitro siempre va a tener la ultima decisión.

-¿Cómo toma el árbitro asistente que se discuta un offside tan fino?

Algo tan milimétrico es imperceptible al ojo humano. Entonces nunca va a poder competir la tecnología contra el ojo humano. Es una herramienta que tiene evolución y desarrollo, tal vez en un futuro sean más flexibles o no con los offsides milimétricos. Es todo cuestión de tiempo y muy dinámico. La herramienta sigue en proceso constante, porque es relativamente nueva, y no hay un cierre definitivo de cómo se utiliza. Hay que esperar y que siga evolucionando.

-¿Te gusta más estar en cancha o en la cabina?

Es distinto, son distintas sensaciones. En el campo tenés la adrenalina de correr, las pulsaciones, aunque ahora sin público… Lamentablemente, sólo se escucha el grito de los jugadores y lo que indican desde los bancos. Son dos sensaciones distintas. En cabina es estar concentrado y atento para que, cuando te toque intervenir, hacerlo correctamente sin que el VAR complique el partido. Si el VAR interviene, es porque en cancha no se pudo resolver de la mejor manera. Son diferentes roles.

¿Y cómo es dirigir sin público?

Es raro, obviamente. Como que a veces te pasa que no sabés si es una práctica o un partido real, porque no está todo ese sonido ambiente. Le falta ese condimento que tenían siempre los partidos, pero también a veces vas un poco más relajado, no en el sentido de sobrar el partido, sino más tranquilo. Los jugadores también están con menos presión. Falta la gente que alienta, y se extraña un poco. Sólo se escuchan nuestras voces, ese eco en las tribunas y es triste un poco.

¿El “¿qué cobrás?” se extraña?

No, eso no se extraña tanto, je. Esa es la parte más dura que nos toca a nosotras, la que no nos gusta. A nadie le gusta ser insultado y maltratado. Nosotros salimos a hacer nuestro trabajo de la mejor manera posible y somos seres humanos. Y esa parte, no la extrañamos. Ojalá en un futuro cambie.

¿Cuántas veces te mandaron a a lavar los platos?

-Miles. Miles. Obvio, ya perdí la cuenta, je.

-¿Adentro de la cancha o desde la tribuna?

No, los jugadores no, respetan mucho nuestro rol y saben que nosotros vamos a trabajar, no siento que me miren diferente o me juzguen por mi condición, nunca me sentí así, nunca pasé por una situación así de ningún club, dirigente o jugador, me haya objetado por mi condición de mujer. De hecho, desde el día 1 que me inscribí en el curso de árbitros, me abrieron las puertas en la Asociación Argentina de Arbitros (AAA) y acá estoy y siempre pro activas a nosotras, nunca una contra. Y nunca me puse a la defensiva ni lo necesité, porque nunca estuve en una situación de esas en cuanto a los involucrados en el juego en sí: jugadores, técnicos, compañeros, nada… Después, la sociedad es difícil, pero lo es conmigo como lo es con mis compañeros. No siento que sea porque yo soy mujer. La agresión es diferente. Me indigna tanto la agresión hacia a mí como a mis compañeros. La agresión en general para cualquier miembro de la terna arbitral, no me gusta.

¿Cómo te preparás para los partidos?

Lo planificamos con el cuarteto. Con la pandemia, incluimos planificación previa vía Zoom, estudiamos cómo vienen los equipos, si tienen chances de clasificar. Vemos quiénes son los habilidosos… todo. Analizamos como lo harían ellos a su rival; en este caso, a ambos equipos, cómo salieron en el último partido, también juega a qué hora jugamos, por el calor. No es lo mismo las 21 que las 17. Todos se trata de planificar y tenerlo en cuenta.

-¿Y volvés a mirar tus partidos?

Sí, a veces sí. Es parte de nuestra evaluación personal. Mirás cómo fueron los desplazamientos, si fueron correctos… Sacás un montón de cosas, son aprendizajes. No me miro todos pero sí. Si encuentro y puedo, los vuelvo a ver.

-¿Y qué te gustaría perfeccionar?

Es que como el fútbol es tan dinámico y cambia, todos los años tenés que perfeccionar, porque las reglas cambian todos los años y hay que adaptarse a las nuevas modificaciones y adaptarlas a lo que el Reglamento exige. Hay que ser dinámico y no estar cerrado a una única manera de arbitrar porque esto cambia y hay que adaptarse a lo que pide el fútbol. El fútbol cada vez se hace más rápido y dinámico y uno tiene que aggiornarse.

-¿Qué dijo la familia cuando decidiste volcarte al arbitraje?

Mamá siempre me apoyó, tanto cuando decidí estudiar periodismo (NdR: trabajó en Olé en 2003) como con el arbitraje. Aunque fuéramos pocas chicas, siempre me apoyó y estuvo de mi lado en las decisiones que quisiera tomar para mi vida personal. Y ahora está más que feliz de la vida con cada noticia de su hijita, como me dice ella. Es mi fan número 1 con sus amigas, les muestra todo… Está enloquecida mi mamá. Nunca lo tomó como que no era lo adecuado para mí o que no era lo mejor para mi carrera. Siempre me apoyó y tiró para mi lado.


“Con la inclusión de las árbitras por primera vez en un Mundial de Clubes nos hace sentir orgullo. Las mujeres conquistando espacios simplemente por su capacidad en el campo. Esto es también un indicador que el arbitraje de la Conmebol está en la vanguardia del fútbol mundial”.

Wilson Seneme – Presidente de la Comisión de Arbitraje de la Conmebol

-¿Y cómo es un matrimonio de asistentes? ¿Cuánto se habla de trabajo en casa? (NdR: está casada con Javier Uziga, también línea).

Ja, ja, 24 x 7 x 365 ja, ja… Sí, la verdad que somos muy compañeros en ese sentido, es un apoyo fundamental. Nosotros no tenemos que explicarnos nada si un día volvimos más o menos, el otro ya entiende. Mismo la previa del partido, cada cual tiene sus rutinas. Somos un apoyo mutuo. Sin tener a él al lado que me apoye y me acompañe, no sé si hubiera logrado lo que logré hasta ahora. Y calculo que es lo mismo para él, nos apoyamos muchos. Somos positivos los dos. Y aunque al otro si un día le fue más o menos, tratar de acompañar para adelante.

-¿Y qué dijo de tu nominación?

El día de la noticia estaba como loco, estaba volviendo de Paraná, me llamó y yo no lo podía creer, ‘¿adónde voy?’, le decía. Estaba fascinado, lo vive conmigo, y él entiende la magnitud de lo que me toca ahora y está súper feliz. Lástima que no puede estar allá conmigo, pero lo vivirá desde acá.

-¿Googleaste el torneo? La ciudad, los clubes…

Tuve la suerte y el privilegio ya de haber ido a Qatar por convocatorias femeninas. Antes del Mundial 2019, todos los seminarios y cursos FIFA previos fueron en Qatar, mismo en Doha, es un terreno conocido, que me gusta mucho, por toda la zona turística que la rodea je. Sé cuántas horas de viaje tengo, adónde voy, estuve viendo cuáles son los clasificados, falta sólo la Conmebol, así que ya casi estamos. El 1° de febrero arranca, por lo que una semana antes solemos ir como preparación. Hay un curso previo para unificar criterios y, como es con VAR, para aceitar todos los trabajos de campo y ultimar detalles.

Y en el Mundial de Clubes, ¿a qué jugador te gustaría ver de cerca o dirigir?

No sé, a todos, a todos, porque todo va a ser perfecto. Cualquier partido que me toque, cualquier equipo que me toque, va ser hermoso y lo voy a disfrutar, ya el hecho de estar ahí ya es muy gratificante y ya todo es perfecto.

-¿Sos cholula del futbolista?

No, cero, ni de mí mi misma. No tengo redes sociales, no tengo Instagram, no doy muchas notas, cero. Lo respeto al jugador como profesional pero es parte de mi trabajo. Sí podes admirar pero de ahí a querer pedir una foto o algo, no.

Mirá si le levantás la bandera a Lewandowski y te protesta en alemán…

Ja, ja… Si me tocara dirigirlo, espero que no me haga correr mucho, je. Y si hay que levantarle la bandera, espero acertar…

-¿Creés que algún día podremos ver una final masculina de fútbol dirigida por mujeres?

¿Por qué no? Hoy ya no podemos dejar de soñar en nada. Creo que hoy podemos soñar con todo, porque las puertas están abiertas y se viene abriendo en los últimos años y sí, podemos soñar en grande e imaginarlo también.

Fuente; www.ole.com.ar.-

Audio Pibas con Pelotas, AM 750.-

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